sábado, 29 de septiembre de 2012
Día de lluvia
Hoy han caído 65 kms bajo la lluvia. Al salir de casa parecía que aguantaría sin llover, sin embargo parece que los compañeros han consultado el radar. A los pocos minutos empieza a chispear y lo que empieza como un lluvius interruptus acaba en el diluvio universal. Por suerte no hace frío y se puede disfrutar rodando.
lunes, 14 de mayo de 2012
Terre de Remençes: Algo más que una marcha.
El día 13 de mayo se celebraba la XV Terre de Remençes. Este año, no iba a ser una marcha normal. Desde hace hace tiempo, después de truncarse las esperanzas de conseguir una plaza en la Quebrantahuesos, y de muchos piques domingueros algunos decidieron batirse en duelo singular en esta marcha, una de las más bonitas del calendario. A su entender morder el polvo cada domingo no era más que qualtity training para repasar al ferroviario, en la gran gesta de Remences. Eso sí, tu pillas un pajarón de los que hacen história, de esos que te hacen volver a casa en tren, pasas a ser el Ferroviario. Así que una vez lanzado el guante lo recojo.
El día D se acercaba y mi estado de forma era bueno, aunque si en alguna salida te quedas a esperar a algún nuevo miembro que no puede mantener el ritmo, es que no llevas gasolina. Incluso días antes de la prueba más leña al fuego.
Así llegamos al domingo 13 de mayo de 2012, a las 4:15 h de la mañana suena el despertador, recogemos los bártulos y vamos al punto de encuentro para hacer el camino hasta Sant Esteve d'En Bas con Iván, David, Carloso y Alejandro.
En poco más de una hora nos encontramos estacionados con los dorsales y preparando las máquinas para la gesta. Mientras acabamos de ultimar nos encontramos con Ángel, Rocke, Jaume, Gabri... Mucho RatPenat. Un total del 17 por lo que se nos otorga un diploma a unos de los Clubs con más integrantes inscritos en la prueba. La organización perfecta. Al ir hacia la línea de salida me encuentro con los Sergios, Silvia, Poci y Mariano compañeros de Hospisport.
Me coloco con el resto de Ratas en las primeras filas de la salida, a los pocos minutos aparece Sergio al que le hago un hueco para salir juntos. Esto en un principio es beneficioso para los dos, el puede tirar de mi en el llano y yo hacer la subida más dura. Ambos estamos hoy retados.
A la hora en punto se da la salida. Se sale muy deprisa y se van produciendo mucho frenazos, suerte que llevo las zapatas nuevas y estas si que frenan. En alguna ocasión a más de 40 km/h he de clavar para no impactar con los de delante, llegando a cruzar la bici. Sergio lo ve en primera fila. Llegamos al primer puerto sin incidentes con una media cercana a los 40 kms/h. Empieza la subida y el ritmo sigue siendo alto. Las pulsaciones en el umbral anaeróbico. Con Sergio habíamos comentado bajar el ritmo en la subida para regular el grupo de cabeza no era el nuestro. Pero kilómetro a kilómetros vamos con la inercia del grupo para arriba. A falta de un kilómetro Sergio me dice que regula un poco, yo voy a tope pero sé que queda un kilómetro y que si consigo coronar en ese grupo, el ferroviario se monta en el tren hasta el segundo puerto. La presencia de de Ratas en el grupo me hace no levantar el pie del acelerador, últimamente estoy aguantando bien los domingos con ellos.
Consigo coronar con ellos y a toda máquina hacia el segundo puerto. No me vale con sacar un minuto, el duelo ha empezado y desconozco lo que hace mi rival, ya que cada uno enciende el crono al pasar por la manta de salida, aunque estaba prácticamente seguro que mi único rival era yo mismo. Sergio, es el único que si hubiese corrido en el equipo contrario me podría haber puesto las cosas muy difíciles, pero por suerte juega en mi equipo.
Inicio el segundo puerto con el grupo, el ritmo vuelve a ser elevado y el paquete se rompe en dos. Yo me quedo en el vagón de cola. Me encuentro con Ángel que ha pinchado y está con un motorista reparando. El muy bestia repara nos pasa y consigue llegar en 5:07 a meta. Si no llega a pinchar... En la subida miro un para de veces para atrás a ver si veo llegar a Sergio, el puerto no es muy duro, es de los que le va a él, pero no viene. Coronamos y a tumba abierta, nunca mejor dicho. No es como en otras marchas que cada uno baja por su lado, todo descontrolado, el grupo baja enfilado a más de 80 kms/h. Quizás por eso nadie salía de rueda. Casi sin darnos cuenta llegamos al desvío de la marcha larga y la corta. Giro a la derecha y hacía Bracons. Aquí empieza lo desconocido para mi, ya que el año anterior mi estado de forma sólo daba para hacer la corta. Pero este año es diferente. He llegado a este punto con una media de 35,8 km/h y me encuentro bien, así que a por el coloso. Empezamos a subir y ya puedo comprobar que el puerto es duro. Las coronas van subiendo por inercia. A mitad de puerto parece que se estabiliza y pienso para mis adentros, tampoco era para tanto, pero a falta de un kilómetro y medio encuentro a Alejandro junto con la mujer de Gabri animando y me dice: "aprieta ahora que vienen lo duro". Vamos que lo de antes era de broma. Pues comparado con el kilómetro siguiente sí. Hay momentos en los que no sé si seré capaz de subir sin echar pie a tierra. La gente del grupo empieza a hacer z para subir y en todo el puerto el que más se ha avanzado de los que íbamos juntos ha sido unos 300 metros. En la subida descarto para a repostar, llevo de todo en la espalda. Eso se deja para los domingos, bocadillo y cervecita aunque sea de globero, igual que los recortes en las rutas. En los días señalados se acaba non stop.
Me lanzo para abajo. Mucho nos habían avisado de lo peligroso del descenso, y en la primera curva lo puedo comprobar. La inclinación de la carretera hace que al frenar, la trasera, pierda el agarre y la bici se cruce, lo que en plena curva de 180 º a alta velocidad provoca la aparición de dos protuberancia en el cuello. Visto que no se puede frenar toca reducir el ritmo o probar el agarre de la Victoria. Hay que decir que responden de maravilla y así en las curvas cerradas, oreja al suelo. Llevo el peso del grupo en la bajada hasta que en un cambio de rasante con un repecho bastante duro, peco de pardillo y hago la de Andy con Contador. Quito plato sin tensión en la cadena y esta se sale. No puedo ponerla en marcha y he de poner pie a tierra en pleno repecho. La coloco e intento subir. No es hasta el cuarto intento que lo consigo, ya venía un motorista a darme un empujón para poder calar. Vuelvo a lanzarme para intentar contactar con el grupo, pero es imposible. La distancia en lugar de recortarse aumenta y veo que voy a acabar haciendo parapente. Acaba el descenso y en el tramo hasta el siguiente puerto hay que ir en grupo así que viendo que no llego a los de delante espero a que me cojan por detrás. Llegan cuatro compañeros y nos entendemos bien, preguntan si he visto algún grupo cerca y les comento que a un par de minutos hay unos intentamos cazar, incluso llegamos a verlos bastante cerca pero cuatro contra el grupo no tenemos nada que hacer y hemos llegado al último puerto. Aquí empiezo a marcar ritmo y me comentan que son unos 20 kilómetros de subida, con alguna rampa del 8%. Miro atrás y me he ido un poco decido bajar el ritmo e ir con ellos, son muchos kilómetros para aventuras, y tal y como he ida hasta ahora si no hay pájara la minutada está garantizada. Durante la subida vamos a relevos, un par de integrantes intentan saltar del grupo lo que hace que se aumente el ritmo y hagan ellos la parte final a muy buen ritmo. En las zonas donde se puede ver el resto del puerto busco la presencia de grupos perseguidores. Este es el terreno de Sergio y si se ha metido en un grupo seguro vendrá recortando pensaba. Una vez parece que se ha coronado falso llano y vuelta a subir. Aquí el ritmo es elevado todo el puerto a plato. Pregunto cuando queda de subida, pero nadie lo sabe así que toca aguantar. Unos kilómetros más arriba por fin acaba el sufrimiento. Empieza la bajada final hacia meta. Esta vez con buena carretera, lo que hace que las velocidades vuelvan a ser muy altas.
Al final llegada a meta con :
OBJETIVO CUMPLIDO.
Al llegar a meta veo a Sergio, me comenta que venían lanzado en persecución y su grupo giró para la corta, cuando se dio cuenta era demasiado tarde. Lástima probablemente podría haber contactado y haber entrado juntos en meta. Silvia ha sufrido una caída sin consecuencia. Los dos han hecho un muy bien tiempo en la marcha corta. Sergio Cancellara también ha acabado la corta en menos de tres horas. Si comparamos las horas que dedica cada uno a entrenar lo suyo es un tiempazo. Al igual que Poci que ha sido el GANADOR de Hospisport en la marcha larga, yo cuento como Rata. Enhorabuena. Y también felicitar a Mariano, por tener los "cojones" de picar y picar y picar y volver a picar aún sabiendo que en condiciones normales le iba a caer la del pulpo. Y aún así pica que te pica y vuelve a picar, incluso el día antes de la marcha. Y sobre todo por haber leído la crónica hasta el final. Hay que caerse para poder levantarse con más fuerza. Yo un día cogí el tren y ahora soy groiser EL FERROVIARIO. Espero que te recuperes pronto y vuelvas a sacar punta al bolígrafo para relatar tus crónicas de sangre. Y cuidado que igual alguno te devuelve los prismáticos pronto.
Nos vemos!!!
domingo, 15 de abril de 2012
Vuelta a la rutina.
Una vez finalizadas las vacaciones de Semana Santa toca regresar a casa. Volver a rodar por las carreteras conocidas. Cambios en el horario laboral me limitan el tiempo para entrenar entre semana.
El martes y miércoles decido descansar, hay que asimilar el trabajo realizado en los días previos. El jueves decido probar a realizar sesiones partidas de entreno. La primera sesión la realizo a las 5 de la mañana. Simplemente rodar por el paseo Marítimo una hora y cuarto.
La idea era volver a salir después de trabajar y realizar otros 50 kilómetros, pero en esta ocasión la lluvia lo impidió.
El viernes descanso y el sábado recuperaba la salida con el C.C ratpenat. Las sensaciones son muy buenas a la ida asumo la cabeza del grupo durante gran parte de la ruta. La vuelta se realiza a una velocidad de vértigo. Esta vez no se espera a la Maladona para cortar el grupo y Caloso se encarga de hacerlo pedazos en la primera rampa. Las fuerzas me acompañan y consigo llegar con los primeros.
El domingo la ruta era dura. Salíamos de Viladecans hacia Montserrat. El ritmo no es muy elevado, pero conforme nos vamos acercando a la montaña este se va incrementando. Entramos en el puerto casi todos juntos pero en la primera subida el grupo se rompe. Me quedo delante con Juan Carlos, Manu, Iván, Carloso, Gabi y Roca. Tras un kilómetro de ascensión el mini pelotón está roto. Juan Carlos ha abierto hueco y Manu y Roca le intentan seguir. Un poco más atrás Carloso tira de Iván, Gabi y de mí. Viendo que el ritmo no para decido levantar y subir a mi ritmo. Veo a Carloso, Iván y Gabi alejarse aunque voy manteniendo las distancias. Un poco más arriba Gabi se descuelga y consigo pasarlo. Sigue la subida y estoy ahí, la distancia con Carloso e Iván se va mantiene y se va incrementando con el resto de los compañeros. A falta de un par de kilómetros ya no puedo mantener las distancias y veo como se van alejando. Aún así corono con 25:30. No está mal. Una vez todos arriba nos dirigimos hacia Marganell. El grupo hace este tramo desperdigados. Yo voy por delante con Juan Carlos y Gabi. En esta zona nos cruzamos con una marcha de BTT dónde corren algunos integrantes de nuestro club. Podemos salidar a un par de ellos. Rapidísima bajada en la que me toca ir neutralizando diferentes intentos de fuga y almuerzo en Monistrol. Tras el refrigerio vuelta a dar pedales dirección Martorell. Casi sin darnos cuentas nos plantamos en la estación de Ferrocarriles, esta vez decido no cortar la ruta y seguir dirección Gelida. Algunos integrantes del grupo vuelven a casa directamente. En las primera subida hacia Gelida Rodrigo arranca, Carloso sale a por él y yo que estaba a su rueda voy detrás. Se abre hueco con el grupo pero Carloso no está dispuesto a parar. El ritmo es alto y llegamos a Gelida escapados. Los kilómetros y los excesos empiezan a pesarme en las piernas. Empezamos a subir la Creu de l'Aragal y en los primeros metros Rodrigo decide que para, y Carloso aprieta. A mi no me quedan fuerzas y decido subir a ritmo regenerativo. La distancia con Carlos, esta vez, se incrementa rápidamente. A lo lejos veo a Juan Carlos e Iván que vieenen recortando. Soy presa fácil. Aún así tardan un rato en llegar a mi rueda. Una vez llegan me animan a unirme a ellos pero las piernas van muy tocadas, no viene nadie por la retaguardia así que decido acabar el kilómetro y medio restante al ritmo que iba. Veo como se van alejando y por detrás aparece la silueta de Gabi. Ya estoy en la última curva así que consigo coronar en cuarta posición. Poco a poco van llegando el resto del grupo. De aquí a casa es un momento. En la bajada vamos haciendo tiempo para que lleguen los últimos rezagados y una vez todos juntos ritmo de crucero y a casa. Total 144 kilómetros a 1850 de desnivel y una media de 30,5 kms/h.
Las sensaciones han sido muy buenas aunque llego a casa bastante cansado. Ha sido un fin de semana intenso.
Nos vemos!!
El martes y miércoles decido descansar, hay que asimilar el trabajo realizado en los días previos. El jueves decido probar a realizar sesiones partidas de entreno. La primera sesión la realizo a las 5 de la mañana. Simplemente rodar por el paseo Marítimo una hora y cuarto.
Semana Santa 2012. Tercera Parte
El lunes era el último día en Torredembarra. Albert ya había vuelto a casa y Jordi no se encontraba bien para salir, así que me tocaba salir sólo. Por ser el último día decido subir a la iglesia de Sant Jaume Montagut.
Inicio la ruta subiendo por Bonastre, parece mentira pero después de tres días superando los 100 kilómetros las piernas responden perfectamente y puedo subir a buen ritmo. Una vez coronado el puerto me dirijo dirección Santes Creus e inicio una nueva subida a la Torreta. Las sensaciones son muy buenas. A falta de 2 kilómetros bajo el ritmo para afrontar con garantías la subida a la iglesia de Sant Jaume Montagut. Una subida inédita para mí. Empezamos la ascensión con rampas de cemento del 13%, los porcentajes se van manteniendo y me pregunto si no echaré de menos el 27 que cambié por 25 en la última revisión. Aunque como dice Diego si con Compac y 25 no subes, el problema no lo tienes con el desarrollo. Llego a la cima con muchas menos dificultades de las esperadas.
Ahora toca iniciar la vuelta. tengo dudes entre seguir hasta Querol o deshacer el camino. Finalmente y viendo la hora decido volver por el mismo camino.
martes, 10 de abril de 2012
Semana Santa 2012. Segunda parte
El sábado nuevamente a la 7h en pie. Había quedado con Albert y con Jordi en Coma-Ruga y había que darse prisa. Los primeros primeros 13 kms hasta el punto de encuentro me sirven para calentar. Una vez en el punto de reunión me encuentro a Jordi sin el traje de "romano". Su hija se ha puesto mala y no podrá ser de la partida. En breves instantes aparece Albert. Ambos estábamos en ayunas por lo que antes de salir desayunamos. Durante el café nos planteamos la ruta.
Hoy iremos hacía el Pantano de Foix para después subir las ventosas. Seguir dirección Coll de la Torreta, Santes Creus y volver a por Montferri y Salomó.
Emprendemos la marcha, ya en la C-31 voy pendiente de los grupos que vienen en sentido contrario, seguramente mis compis del CC.Ratpenat vendrán hacia Cunit como cada sábado. Así es, casi no me da tiempo a saludar el grupo pasa enfiladísimo por el arcén contrario. Una vez en la carretera del pantano el ritmo es alegre, el pantano está a rebosar y las vistas son preciosas. Albert y yo hacemos todo el recorrido juntos, los dos a Plato.
Pasamos Castellet y nos dirigimos hacia Sant Jaume Domenech para iniciar la subida a las Ventosas. Aquí Albert decide levantar un poco el pie. Yo por el contrario voy intentando dar caza a diferentes ciclistas que nos preceden. Aquí el fuerte viento que nos ha acompañado desde la salida se hace más palpable, entrando ahora de cara. Lo que dificulta la grabación y toma de fotografías. Alcanzo al primer compañero en unos metros, la idea era aprovechar la rueda pero finalmente decido no parar, la distancia con Albert aumenta y metros más arribe vuelvo a ver otro ciclista. Me propongo darle caza. En unos kilómetros lo rebaso y él se engancha a rueda. El fuerte viento y las fuerzas gastadas para llegar hacen que mis cambios de ritmo no consigan despegarme.
La bajada la realizo prácticamente parado, el viento es muy molesto y aprovecho para que Albert recorte distancias. En el cruce de Aiguaviva para reagruparnos. Albert también se queja del viento, ambos vamos con ruedas de perfil.
Emprendemos la marcha hacía El pla de Manlleu, vamos a relevos aunque los de Albert son mucho más potentes. Sin duda reservar fuerzas en la subida le ha ido de fábula, a parte él es mucho mejor rodador que yo. Así llegamos al desvío de Pontons y coronamos la Torreta. Allí vuele a encontrarse la pista forestal a Querol desafiante. Hoy tampoco toca. Ahora el aire es favorable y realizamos el resto de la ruta a alta velocidad. Al llegar a casa me despido de Albert, en principio ya no podría salir ningún día más.
Al acostarme esa noche recibo la llamada de Jordi, su hija se va recuperando y aunque el domingo no saldrá si que tiene intención de hacerlo el lunes. Poco más tarde mensaje de Albert, finalmente si que dispondrá de unas hora para rodar, así que quedamos en el mismo lugar.
El domingo, al igual que el día anterior me dirijo hacía Coma-Ruga. Espero a Albert tomando un café. Hoy en los 13 kilómetros que me separan del punto de encuentro noto las piernas cansadas, y no consigo encontrar la posición par ir cómodo sobre el sillín. Este es el tercer día consecutivo y ya van 220 kilómetros en las piernas. Llega Albert y tras su café pactamos hacer una salida regeneradora, rodando por carreteras terciarias, prácticamente sin tráfico. Es como mis salidas a rodar por los huertos pero en lugar de alcachofas, viñas y olivos. Con el paso de los kilómetros a ritmo de cháchara, sólo dificultado en algunas ocasiones por el viento, voy encontrándome cómodo sobre la bicicleta.
En algunas ocasiones dejamos el buen asfalto para adentrarnos en caminos más bucólicos.
Después de unas horas rodando por la zona acompaño a Albert hasta Calella y vuelvo a casa. Para alargar decido cruzar Torredembarra y realizar la vuelta por Riera de Gaià. Aquí me encuentro con algunas rampas que no esperaba, pero las piernas responden perfectamente.
Después de la ducha a ver la París-Roubaix. Vaya monstruo T.Boonem. Más tarde recibo un mensaje de Jordi. Ahora el que está malo es él, así que no podrá salir. Me planteo si descansar ya van tres días y 320 kilómetros, pero me viene a la mente la iglesia de Sant Jaume Montagut. Creo que ahora si que toca. Pero esto será en la tercera entrega.
Nos vemos!!!
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