martes, 1 de noviembre de 2011

Días de Transición

Hace tiempo que no doto de nuevo material al blog y en esta entrada intentaré resumir lo acontecido en este período, al cual podríamos llamar de transición. El año pasado por estas fechas gozaba de uno de los mejores estados de forma que había tenido. El resultado fue una caída en picado, tanto física como psíquica, al llegar el mes de marzo. Este año, para intentar que no vuelva a pasar, he planificado una parada para descansar de la el cuerpo y la mente, siempre buscando un hueco en el ajetreo diario para poder pedalear.
Las salidas se han ido reduciendo progresivamente, llegando a suprimir los entrenos intersemanales. Incluso aprovechando algún que otro domingo para dormir. El tiempo ha sido un gran aliado ya que los fines de semana pasado no han sido muy propicios para montar en bici. Las salidas en este periodo se han reducido a dos Cunit y una vuelta por Sant Pere Molanta.




El sábado decidí seguir con el descanso y calentar las sábanas durante la mañana. El domingo volvía a salir con la grupeta Hospisport. La salida ha sido bastante tranquila, no ha habido mucha guerra y he podido mantenerme en las primeras posiciones. Grimpeur y Capinano no tenían ganas de fiesta y Sergio, el Cuñao, ha tenido piedad. Podéis leer una crónica más detallada, aunque hecha desde la retaguardia aquí: Ver crónica











El martes en principio iba a repetir con los compañeros de Hospisport pero me sentí tentado por una oferta de los templarios. Salida por montaña, de trialera en trialera. Y salía casi todo el grupo. La salida ha sido tranquila, ritmo muy suave. Al parecer tanta carretera han mermado las cualidades para bajar por ciertos tramos. Hoy hemos hecho alguna trialera de verdad. El parte de guerra ha sido: cuatro aterrizajes forzosos, y dos abandonos por avería mecánica. Por suerte todas las caídas sin consecuencias, entre ellas la mía. 
Hacía tiempo que no me tiraba por una pared, de esas de sillin bajado a tope y culo en la rueda trasera. El problema es que han sido unas cuantas enlazadas y sin amortiguación trasera, la rueda en el aire no frena y con esa pendiente el freno delantero mejor olvidarnos. Resultado curva recta al interior de la maleza. 
Hoy mención especial para Canito, ha bajado montado toda la trialera, El Pibe le ha seguido, después de unas dudas, sólo ha bajado un par de paredes andando y una volando, sin consecuencias. Luego los demás han hecho lo que han podido. Yo a mi manera, tipo Choper según el Pibe he bajado la mayor parte. Eso si, he bajado unas cuantas paredes andando. Trialera muy chula para repetir sin poner pie a tierra.











En fin, en estas dos salida no se ha notado mucho la bajada de forma, salvo, como bien aprecio Grimpeur , por el aumento de mi zona abdominal.
Seguiremos con el descanso una semana más y volveremos a las andadas.

Nos vemos

lunes, 3 de octubre de 2011

Semana de Resaca

Después de la Selenika, tocaba descansar. Así que, el lunes, lo dedicamos a ese menester. El martes regreso a la actividad con una hora y cuarto de rodillo. Esta sería la única actividad ciclística que he podido practicar de lunes a viernes. El frío que pasamos esperando la salida el domingo, se cobró su fruto y el ligero picor de garganta que empezaba el lunes se convirtió en un fuerte resfriado unos días después. Muy a mi pesar, tocaba parar, en esas condiciones cualquier ejercicio era contraproducente.
Así llegamos al sábado, tocaba salida con las ratas y yo parecía un caracol. Después de muchas dudas, decido salir con la intención de quedarme en el último vagón. Para mi sorpresa, me quedo, pero voy mejor de lo que me esperaba. No puedo seguir al grupo de los mejores, pero voy por delante del grupo que me había acompañado los domingos anteriores. Eso sí, acabo la jornada muy cansado.



El domingo había quedado con los compañeros de Hospisport y con Sergio que ya se unía al grupo. Después de la paliza del día anterior y teniendo en cuenta mi estado mocoso, no tenía muy claro si salir. Después del atronador sonido del despertado, me pongo en pie. Tiempo suficiente para desayunar e ir al punto de encuentro en Sant Boi. Me levanto y empiezan las dudas. No voy, mando SMS, Voy, No voy, Voy así más de veinte minutos. Al final, de perdido al rio me visto y a la carretera. Eso sí, tantas dudas no me han dejado tiempo para desayunar y salgo en ayunas. Esto, más el resfriado que me había impedido cenar en condiciones el día anterior son el caldo de cultivo perfecto para llevarme un buen repaso.
Llego el primero al punto de encuentro y me toca esperar. Un cuarto de hora que provoca que vuelvan las dudas. La cabeza lo tiene claro, vuelve para casa, dónde vas , estás hecho un trapo. Pero las ganas impiden que me rinda.
Llegan los compañeros y rápido saludo en Marcha. El ritmo es muy tranquilo, incluso nos permitimos unirnos al gran pelotón de los compañeros de Sant Feliu. Seguimos así hasta Martorell.









Desde Martorell a Olesa cambia la Actitud. Grimpeur enciende la mecha y empiezan los ataques. En principio me sorprendo a pesar no tener muy buen cuerpo, hasta Sergio me comenta la mala cara que hago, respondo con cierta facilidad. Sergio Yerno, muy fácil también acelera el ritmo. Cazamos y vuelven a cola de grupo. Grimpeur, fiel al su estilo, vuelve a intentarlo. Y se repite la historia. Una de las veces Grimpeur es secundado por Flandrien, El Yerno vuelve a la caza recortando rápidamente la distancia, como en las veces anteriores. Lleva el peso del grupo a sus espaldas. Yo viendo mi estado decido mantenerme a la expectativa, pero le comento al Yerno que no enlace. Que deje que que se vayan tostando delante. De lo contrario volverá el bucle. A cola a descansar y palo. El Yerno escucha mi sugerencia y mantiene la distancia sin cazar. Grimpeur contento porque llega solo a Olesa, desconoce que el pelotón ha consentido la escapada, sólo es una meta volante. Hasta Esparraguera vuelve la calma.



El grupo pacta ir tranquilos. En mi estado acepto encantadisimo pero una vez llegamos a la Montaña Rusa de Hostalets Grimpeur vuelve a acelerar el ritmo. Poci Lanza un ataque despiste. Arraque con mucha fuerza, un par de zetas para que no se sigan rueda y frenazo en seco. El Yerno pasa al ataque e imprime un fuerte ritmo que rompe el grupo. En cabeza sólo quedamos Grimpeur, Yerno y Groiser. En cabeza se alternan Grimpeur y el Yerno a ver que tira más yo me limito a enlazar cuando uno de los dos cambia el ritmo y el otro pierde un poco la rueda. Así un repecho tras otro hasta el tercer o cuarto repecho que a falta de unos 100 metros para coronar se escucha en la parte posterior como Grimpeur quita desarroyo. La sombra, manera por la que voy controlándolo cuando van detrás, empieza a perder distancia. El cambio inminente de pendiente llega como la campana al boxeador aturdido. Fallo mecánico, falta de fuerzas, igual los alardes camino a Olesa pasan factura.... Reservar fuerzan conociendo el terreno y viendo la bajada inminente. Nunca lo sabremos, faltaron unos cuantos metros más de subida.
LLegamos a la Rotonda de Hostalets los tres juntos. Algo más atrás llegan Flandrien y Cancellara. Más atrás Isaias, Silvia, Poci y Roberto. Todos juntos toca café rápido acompañado por toda clase de barritas.



Después de la parada iniciamos la vuelta acompañado por un viento y terreno favorable. La única dificultad la encontramos en la subida a Gelida. Me sorprendo de la facilidad con la que subo. El grupo me deja ir. Aquí queda claro que el resfriado influye pero la falta de comida ha sido lo que he me ha faltado durante la primera parte de la salida.
El resto de la salida vamos haciendo. El grupo un poco desperdigado por culpa de los semáforos. Yo con un poco de prisa, después de comentarlo con Isaias y Flandrien decido no para más. Voy acompañado con ellos y otros ciclistas que se me van al detenerme en los semáforos. Ahora me vuelvo a encontrar bien y una vez tengo el verde consigo enlazar con mucha facilidad.
Ya solo sigo tirando fuerte hacia casa, un grupo de cinco ciclista se pegan a mi rueda durante unos kilómetros. En el momento menos pensado lanzan un ataque furibundo. No se a que venía. Después de llevar más de tres kilómetros llevándolos a rueda ese cambio de ritmo superando los 50 kms/h en llano me hace daño y pierdo unos metros. Pero me han tocado el orgullo y antes muerto que sencillo. Todo puesto y a no permitir que se vayan. De los cinco sólo tira uno. Así que es el contra mi. La distancia queda estabilizada en unos diez metros durante un kilómetro y medio. Al final mira para atrás, me vé y frena. Se coloca en paralelo y dice " Estas muy fuerte ". No respondo, en cualquier otra circunstancia hubiese desistido pero me habían tocado los h..... No entiendo algunas actitudes.
Sin más llego a casa. 103 kms a 30 kms/s. Al menos la paliza ha servido para incrementar la media.



Nos vemos.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Dos semanas y una Selenika

Después de la Ruta Tomás, seguimos el plan de entreno programado. Entre semana rodillo, aumentando tiempo e intensidad.
El sábado salida con el Rat Penat. Esta vez no se fue tan fuerte como la semana anterior pero el paso por Costas a la vuelta dejó batalla. Manu y un compañero se fueron en solitario. Un grupo de cuatro y yo les seguimos la estela hasta Castelldefels.



El domingo, Los Templarios estaban en la Valbuena, Sergio en Torrembarra... Así que viendo mi progresión decidí atreverme a salir nuevamente con las Ratas. Al llegar al punto de encuentro se me caían las lágrimas. Sólo estaban Carloso y Ángel. Lo primero que pensé fue en dar la vuelta antes de que me viesen y volver a la cama. Finalmente me uno al dúo e iniciamos la marcha dirección Sitges. Nada más salir Ángel imprime un ritmo elevado que ya nos saca de rueda. Por suerte se apida de nosotros y levanta un poco. Al llegar a Costas del Garraf el ritmo vuelva a aumentar. Para mi excesivo, así que viendo que no voy a poder les digo que si me descuelgo sigan sin mi. Me planteo aguantar como pueda hasta Sitges y dar la vuelta. Me sueldo a rueda y consigo llegar. Una vez en Sitges, lo que suele pasar, te envalentonas y sigo la ruta con ellos. Nos dirigimos al antiguo casino de Barcelona, esta vez consigo aguantar la subida bastante entero. En la ruta del pantano sufro un poco más. En una de las subidas pierdo ruedo, y así mis esperanzas de aguantar, pero por suerte el cambio de pendiente está a unos cientos de metros y allí consigo volver a enlazar. Reagrupamos y nos dirigimos al almuerzo en el Monjos. Decidimos seguir la rutas subiendo la Llacuna. Carloso dice que no forzará mucho, ya que acusa el esfuerzo y la caída del día anterior en una carrera. Esto me anima a seguir con ellos.
Después de llenar el estómago salimos del Monjos dirección Font Rubi. Al iniciarse la subida y a pesar de que mis compañeros no van forzando, para su nivel, yo empiezo a salir de punto. Me despido y sigo las indicaciones de Ángel. Yo pretendía dar la vuelta en busca de la nacional, pero Ángel me comenta que cinco kilómetros más arriba está el desvío a Fonto Rubi y desde allí llego a Vilafranca. Así hago. Digo adiós y quito el plato. Rápidamente mis compañeros desaparecen en el horizonte. Imprimo mi ritmo y llego a Font Rubi para volver por Begues a casa. No está nada mal 136 kilómetros a 29,7 de media y 1500 de desnivel.



La semana acabó con 344 kms. Objetivo conseguido.

Así iniciaba la semana previa a la Selenika. Decido, no se si correctamente, bajar la carga esta semana pensando en la marcha. Dejo tres días de descanso para compensar el esfuerzo de las semanas anteriores. El rodillo se limita al jueves y a una baja intensidad. La idea era rodar suave el Sábado pero el clima se encargó de impedirlo. 
El domingo empezaba a las 4:30 de la mañana. El despertador tocaba diana y me preparaba para el viaje a Navarcles. Iba sólo, los Templarios habían quedado para salir a las 6:00 y de las Ratas no sabía nada. Yo prefería salir antes, no quería repetir la experiencia de salir los últimos, bastante después de haberse dado la salida, como ya sucedió en la Gossols-Berga.
A las 6:30 llego a Navarcles. Recogida de dorsal y preparar la bici. Allí encuentro a Jordi, compañero de Ruta en Torredembarra,  y a unas cuantas Ratas. Ya me quedo con ellos hasta la salida. Me cruzo con los Templarios, ellos iban a buscar los dorsales, nosotros ya para la salida.
Así nos vemos colocados en la mitad del pelotón de salida, pasando mucho frío. 
Una vez se da la salida todos desperdigados. De las seis Ratas que nos habíamos juntado Marc y Xesco por delante, Pedro, Carlos y Benito por detrás. No muy separados. En el Kilómetro 20 más o menos me encuentro con Marc. Había caído y estaba siendo ayudado por miembros de la Cruz Roja. Paro para comprobar que todo está bien. Un esguince por lo que me dice, espero que te recuperes pronto Presi. Seguimos ruta. Voy bastante bien, así que decido pasar de largo el primer avituallamiento.


Pocos kilómetros más y empiezo a arrepentirme de no haber parado. Una ligera molestia en la espalda me dice que estoy forzando demasiado. 
Por suerte para mí, no tanto para Xesco, me lo encuentro tirado en la montaña, ha destrozado la cadena y no lleba Troncha.


Para para ayudar. Empezamos a reparar cuando llega Pedro. El lleva pasadores. Cuando ya tenemos prácticamente solucionada la averia llegan Benito y Carlos. Viendo toda la gente que nos ha pasado en este imprevisto y el tiempo perdido decidimos ir todos juntos los 70 kilómetros restantes. Estos se convierten en sesión de fotos, paradas en los avituallamientos y tres paradas más para reparar la cadena de Xesco que no aguanta.













Por suerte otro paticipante le presta un eslabón rápido para solucionar el problema. Darle las gracias, dudo mucho que hubiese podido acabar la carrera sin él.
A falta de 20 kilómetros el grupo aumenta el ritmos y nos separamos Xesco me pasa e intento seguirlo en vano. Este tramo final se convierte en una serie. No paramos de pasar participantes. Evidentemente no estamos en el lugar que nos corresponde en la marcha. Eso, y mi impaciencia me había provocado una caída sin consecuencias unos kilómetros antes. En una bajada estrecha en fila de 1 encontramos un Safety Car. O sea una participante bajando muy despacio. Después de intentar durante un buen rato pasar sin conseguirlo, me cerraba todas las puertas. Algunos piensan que van a ganar la carrera. Decido salir de la trazada buena e intentar un interior en plena curva cerrada. La monorail delantera no soporta el trabajo exigido en esa curva y pierde la tracción dando con mis huesos en la arena. La verdad, lo intenté en el peor sitio. Ahora entiendo a Fernando Alonso en el tunel de Mónaco. Por suerte ni un rasguño, perdida de 10 segundo y a seguir bajando a tope. En la primero subida adiós al coche de seguridad.
Así después de la serie de 20 kilómetros llegamos a Meta. Xesco está esperando en la recta final. Decide esperar a que pasemos todos para cruzar la meta. Una forma de agradecer la ayuda prestada. No era necesario compañero.
Dejamos las bicis y vamos al polideportivo a comer. Allí nos esperan Marc, con su maltrecho tobillo y Juan, que iba por delante y ha quedado el 20. Acabando en 5 horas.
Nosotros hemos hecho un tiempo de 7:09, paradas incluidas. Tiempo real de pedaleo 5:58. Posición 598.


Lo mejor, haber llegado entero a meta. Dudo mucho que sin habernos reagrupado hubiese llegado tan bien.
Para acabar el día una horita de coche hasta casa.
Esta semana no han caído muchos kilómetros pero no nos podemos quejar. Ahora a pensar en el siguiente reto.
Nos vemos.

lunes, 12 de septiembre de 2011

La Ruta Tomás, guinda del Pastel.

12/09/2011, empieza una nueva semana. El cansancio en las piernas delata el trabajo realizado los días anteriores. Hoy toca recuperar. Con el paso de las horas se decidirá si será una recuperación activa o totalmente pasiva.
Si miramos atrás la semana ha seguido el camino indicado. De lunes a viernes, con la intención de arañarle minutos al reloj, relegamos bajo las cubiertas, al tórrido asfalto de la carretera por el frío acero del rodillo. Cuatro horas en sendos días de ejercicio dan un resultado de algo menos de de 120 kms con diferentes intensidades. En las próximas semanas se seguirán aumentando tiempo e intensidad.
El sábado reencuentro con los compañeros del RATPENAT para realizar la clásica de Cunit. Ya de salida en Costas ritmo alegre, mis piernas no recordaban el esfuerzo, que se mantiene hasta Cunit. Llegada con una media más que respetable de 31,5 kms/h. No se bien por qué motivo, el grupo inicia el regreso en varios grupos, escalonados en el tiempo. Cómo componente del último nos toca tirar un poco para conseguir enlazar. La fusión se completa a la entrada de Sant Pere de Ribes y sin bajar el ritmo se inicia el segundo paso por Costas. David y Carloso imponen ritmo. Agunto sin problemas el primer tirón, pero el segundo me deja vacio. 300 metros para coronar el repecho de Cala Morisca y mi rueda pierde contacto con la cabeza del grupo, ya roto tras el primer apretón. Manu me sobrepasa y me alienta a coger su rueda. A ritmo consigue enlazar justo antes de la bajada. En la subida a la Maladona vuelve a tocar sufrir para aguantar a las excasas unidades que forman la cabeza, siempre comandada por Carloso y David. Finalmente conseguimos coronar y haciendo la goma llegamos al sprint final, otro más en el día para Manu. Al llegar a casa media 97 kilómetros a 32,6 kms/h.


El día grande iba a llegar el domingo. Tras muchas dudas en el grupo sobre la ruta a realizar nos aventuramos a realizar la ruta planificada la semana anterior para este día. La ruta Tomás. De la partida son: Los Templarios Tomás, Santi, Oscar y Jesús. También os acompañan Javi, nuestro triathleta y Joaquin un amigo de Jesús. Pedro, el mudo, ha decidido homenajear al silencio planchando las sábanas un rato más. Esteban y Pablo deciden salir en montaña para preparar su objetivo la Valbuena 2011. Lástima, el esta ruta les habría venido como anillo al dedo para conseguirlo. 
Nos ponemos en marcha a sabiendas de la dureza de la ruta. En la corta aproximación al puerto noto un ruido raro en la rueda trasera que me obliga a para. Empezamos mal, un tornillo clavado. Arreglo expres y reanudamos la marcha. Javi ya nos avisa de su intención de realizar sólo la subida al Rat Penat. No será una rueda de referencia en la subida, al resto nos quedarán más de 100 kms una vez coronemos. Inicio la subida a ritmo suave con el 21 y para mi sorpresa me quedo solo. Decido seguir subiendo y esperar en la cima. A medida que avanza la ascensión, las piernas se acuerdan del gasto realizado el día anterior. Subimos corona, el 24, ya sólo queda el 27 en la recámara, reservado para las rampas del 23%. Antes de llegar a la primera, El puig de la Mola decido meter toda la artillería, los porcentajes del 15-18% van martilleándome los cuádriceps sin descanso. Javi se mantine a unos 25 metros. Las pulsaciones se disparan por encima del 90% y eso que no quiero forzar, pero la única alternativa es zigzaguear, al igual que Javi en mi retaguardia. En este puerto nunca he podido estabilizar la frecuencia cardiaca por debajo del umbral anaeróbico, así que, de perdidos al río. Desestimo la opción del zorro y subo en una perfecta línea recta. Al pasar la parte más dura, la pendiente baja a un 10%.  decido mantener el desarrollo para oxigenar, Javi lo aprovecha para coger mi rueda justo antes del descansillo. En el segundo tramo de ascensión subimos juntos pasando a diferentes grupos de BTT. Sólo volvemos a separarnos ligeramente en la segunda rampa del 23% distancia que desaparece en cuando baja el desnivel. coronamos en 23 minutos. Todavía estoy a 2'15'' de mi mejor tiempo. Eso sí hoy para mí no es una cronoescalada, quedan más de 100 kilómetros por delante. Una vez arriba Javi se despide e inicia la bajada yo aprovecho para echa un poco más de aire a la rueda trasera, que no se si psicológicamente me daba la impresión de estar floja toda la subida. Decisión que tendrá consecuencias más adelante.
Transcurridos unos minutos empiezan a dibujarse las siluetas del resto de compañeros en el horizonte. Una vez todos juntos nos dirigimos hacia Can Grau. Bajada rápida superando los 80 kms/h. En Can Grau nos esperan rampas del 18%, por suerte no es mucha su longitud. Para mi sorpresa subo muy cómodo, reservando fuerzas, seguido de cerca por Tomás y Santi. El resto vienen un poco más rezagados.
En la cima reagrupamos y seguimos la carretera dirección Sant Pere Molanta, dónde Jésus y Joaquin, dejando su huella con un ataque en la bajada, al que Oscar y yo respondemos con éxito.
La siguiente dificultad orográfica nos la encontramos en la subida a hacia Viladellops. Unas fuertes rampas de hormigón nos dan la bienvenida al pueblo para convertirse en camino de tierra unos metros más allá. Sesión de fotos y a pedalear.










El GPS nos guía hacia una urbanización, desconocida hasta el momento para nosotros., Daltmar Las casas en la cima de la montaña no presaguian nada bueno. Cómo nos esperábamos la carretera se dirige hacia ellas. Una fuerte pendiente nos acompaña durante algunos kilómetros. En la subida me percato del vacío que reside en el lugar dónde debería estar mi segundo bidón. Lo deje en el asfalto en la cima del Rat Penat al girar la bicicleta para subir la presión de mi neumático. Grave error. El primer bidón estaba seco. Una vez corono espero al resto de compañeros. Por suerte ellos llevan suficiente líquido para hidratarme.
Continuamos la ruta por caminos rurales hasta llegar a Vilafranca. Aprovechamos para entrar en un supermercado y reponer líquidos y sólidos.
Avanzados unos kilómetros llegamos al Pantano de Foix que pasamos sin problemas, quizás un poco engatusados por la belleza del paisaje.





En la parte final de este trayecto a unos kilómetros de la C-31 se nos une Pedro. Ha salido solo. Después de subir Begues ha venido a nuestro encuentro. Para acabar de rematar la ruta decidimos hacer la variante del antiguo Casino de Barcelona para llegar a Sant Pere de Ribes. En la subida pongo un ritmo alegre que hace daño a alguno de los integrantes del grupo. Sin más pasamos Sant Pere y Sitges en iniciamos Costas. Es la última dificultad del día y el paso no iba a ser a la misma velocidad del día anterior. Entro a la cabeza del grupo y ya en la primera subida noto que me cuesta avanzar, después de más de 90 kms y 1500 de desnivel es normal, Oscar me releva al frente del grupo, incrementa el ritmo y el grupo se rompe. Tomás y Santi quedan descolgados y Pedro intenta aguantar pero finalmente cede.
Oscar, debe ser la única persona que está más fuerte cuando acaba las rutas que al empezar, así que viendo que tiene ganas de guerra vuelvo a pasarlo e intento incrementar el ritmo para soltarlo. Sigue pegado y a mi, me cuesta mucho mantener la velocidad. En el primer cambio de pendiente descubro el problema. He vuelto a pinchar. Debe ser un poro muy pequeño ya que la rueda va aguantando pero he perdido mucha presión y pierdo la bicicleta si intento plegar en las curvas. Se presenta la duda, paro y reparo o intento aguantar hasta llegar a Castelldefels. Si paro vamos a tener risitas, no se van a creer el pinchazo... Así que decido seguir hasta dónde aguante. En la bajada a Vallcarca tengo que dejar a Oscar que pase no puedo bajar rápido, la rueda en las curva no agarra, flanea continuamente. Poco a poco veo la figura de mi compañero, ahora rival alejarse. En la subida hacia Cala Morisca no quito plato y vuelvo a contactar. En la Maladona intento soltarlo, pero la presión ya es muy baja y la resistencia a la marcha se ve muy incrementada. No consigo irme. Bajando a Garraf  Oscar vuelve a pasar y se distancia, parece que todo esta perdido, pero al igual que antes, no quito pinchos en la subida a Garraf y vuelvo a contactar. Intento que no se separe mucho en la corta bajada antes del sprint final y al salir de la curva a tope para recuperar la distancia e intentar pasar primero. Justo pero supero la prueba con éxito. Ahora sí, parada y a ver el estado de la rueda. Ambos comprobamos que está pinchada pero volviendo a insuflar aire aguantará hasta casa.
El primero en llegar es Pedro y después Santi y Tomás. Sus caras muestran la dureza de la ruta. Cruzamos Castelldefels y nos despedimos hasta la próxima. A mi aún me quedan 5 kilómetros. La rueda va perdiendo aire pero consigo llegar a casa sin realizar ninguna parada extra.
Gracias chicos por haber compartido esta ruta, sin duda habrá más.
Al final acabamos la semana con 339 kilómetros. Cómo dije al principio de la crónica hoy toca recuperar. Mañana volveremos a la carga...

Nos vemos.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Resumen Veraniego

Ya han pasado un par de meses desde mi última entrada. No obstante la pereza a la hora de escribir no se corresponde con lo realizado sobre la bicicleta.
Es verdad que en julio las salidas se han limitado a Sábado y domingo, aún así el kilometraje realizada no ha estado mal, si tenemos en cuenta que estamos recuperando la forma.

Julio

A partir de la segunda semana de agosto la actividad se ha ido incrementando consiguiendo superar, de largo, los 250 kms establecidos como objetivo. Incluso superando los 400 kms la tercera semana. La salidas por Torredembarra con Sergio (Cancelara), Ferran, Carlos y el resto del grupo me han venido muy bien para coger fondo. Muy buena buena zona para salir con la flaca.

Agosto





Cómo podéis ver en agosto he estado algo ocupado. Teniendo en cuenta que el día 8 me reincorperé al trabajo y tenía que salir al plegar.
Este mes las salidas a la carretera se me han complicado. De lunes a viernes, no dispongo del tiempo que me gustaría para poder rodar. Ahora que estamos cogiendo el ritmo no es cuestión de volver a limitarnos al fin de semana, así que he desempolvado a un antiguo amigo. El rodillo está supliendo, y de momento con buenos resultados, las horas sobre el asfalto. En lo que va de mes pocos días aparecen de blanco en el calendario y por muy poco no llegamos a la meta de los 250 kms. En está semana, no es importante. El sábado no pude salir y me tuve que limitar al rodillo y el domingo hicimos BTT. Aún así completamos 248,64 kms. No está nada mal.

Septiembre


Ya está decidido, el entreno intersemanal voy a realizarlo con el rodillo. De esta forma puedo respetar el principio de progresión del entreno, adaptándolo a mis horarios y deberes extradeportivos. Los sábados quedan reservados para la salida a Cunit con los compañeros del Rat Penat y los domingo serán aleatorios. Iremos combinando BTT, carretera con Rat Penat cuando físicamente me lo pueda permitir, carretera con los compañeros de Hospisport a los que ya tengo ganas de volver a ver. Mejor dicho volver a salir con ellos, ya que el domingo pasado volviendo a casa tras la salida en BTT, coincidí con parte del grupo. Buena ocasión para saludarles y poder observar que Sergio (Cuñao) y Mariano, campeón de España con su Chinarelo, van a darme mucha guerra. Gabriel no estaba pero ya cuento con él, el Capitano nunca falla.

Dentro de un rato rodaremos un poco para estirar las piernas, el fin de semana promete. El Sábado clásica ruta a Cunit. Después de tanto tiempo puede hacerse dura y el domingo tenemos preparada una ruta en carretera con los TemplariosBTT.








Ruta en bici 1221718 - powered by Bikemap 
  

Es un una salida exigente pero nos servirá para preparar futuras citas. En el casos de los Templarios la Valbuena 2011 y a mí la Selenika 2011. Ya os contaré como ha ido. Espero recuperar también el ritmo a la hora de hacer entradas en el blog.

Nos vemos.